sábado, 30 de octubre de 2010

Le quiero llamar, "Grandes Esperanzas"

Ante sus ojos a ella siempre la ilumina el sol. Hace brillar sus dientes al sonreír, con la cabeza ligeramente gacha. Para él, el foco siempre está por partes, captando los ligeros detalles que la hacen especial; porque cada vez que menciona la letra "o" en una palabra, sus boca forma un pequeño e irresistible túnel que lo provoca a besarla cada tres segundos.

Como en esas películas que te hacen sentir comprendido.

Si se trataba de hablar de ella y de los detalles de los que estaba formada, él estaba apuntado sin tener que hacer fila. Podían ser lo pedazos buenos o incluso lo desagradables. Él la quería en su vida a todo momento y esa era la forma más fácil de no extrañarla. 

Tras pensar en ello ahora que ha pasado, siempre supo que debía pensar en el final. Es sólo que siempre se le dificultó escuchar esa parte de la "realidad" - El Final -. Por supuesto que en ese punto escuchó discos que estuvieron enterrados; miró películas como las anteriormente mencionadas; pasó por la obsesión y la podredumbre; cantó, no bailó; pensó de forma finita y también buscó una página en blanco para empezar...; y se tomó "esos" diecisiete minutos para esas diez cosas - que incluían confiar en sí mismo una vez más, y tener fe -. Tal vez hasta podría decirse que en algún momento logró disfrutar de todo eso...

Un día, por fin, camina por la calle, se sienta en un parque y bebe un café sin vodka esta vez. Sin embargo, no grandes esperanzas en la historia de él. Ella era la adecuada. Ella lo fue. Y ninguna otra lo será. Porque él también lo fue. 

Tal vez en esta en particular, será suficiente que cuando le pregunten, responda:

"Me encuentro bien"

3 comentarios:

jactz dijo...

me gusto mucho lo que escribiste y quiero desirte que yo soy escritor y que tambien acostumbro escribir cuando estoy ebrio, jaja te dejo mi blog. espero que te guste.

http://eldiariodeunescritor.blogspot.com/

Matt C dijo...

Es muy poético. me gusta

Humberto Schiavon dijo...

Que buenas lineas. Con todo el corazón puesto.