Son esos ojos los que has visto por un tiempo y sigues viendo como si fueran los últimos y como si siempre lo hubieran sido. Es ella el rostro que quieres ver siempre.
Un tiempo no es sufieciente cuando es verdadero. Cuando es verdadero siempre quieres o necesitas más. Como si no supiéramos que aquí, en este mundo, todo se termina. Incluso lo interminable, que según tu ilusión, era el amor. O algo artificial. Como sea; se acaba.
Son esos ojos los que viste por un tiempo y ya no ves. No puedes más. Y no a voluntad; es que... se acabó. Lo que creías interminable, se acabó.
Nos toca amar un par de veces en la vida. Tal vez menos. Pero ese gran amor que una vez tuviste, no va a regresar parecido a otro que sea una versión similar. Las cosas se acaban. El amor no lo era, y si no lo era, es que no regresa.
Tienes barba. Te encuentras sucio de todas partes. El dinero en algún punto se acaba. Y tus tennis o botas, se desgastan - es tu material de avance.
Amigo... hasta aquí llegaste. Casi nada es para siempre por más especial que creas que eres. Pero hay una vez en cada vida, que lo es; y yo voy por ella.
El uculele suena y sabes que terminó.
No importa a dónde vayas. Contigo voy.
jueves, 22 de enero de 2015
lunes, 15 de septiembre de 2014
A Dark Night
Conozco a alguien que se mató bebiendo. Recuerdas esa película en la que un hombre destrozado bebe hasta morir e incluso le pide a la única mujer que lo quiso en sus condiciones que nunca le pidiera dejar de beber? Este hombre no era así. No estaba particularmente destrozado, no había sido abandonado inadvertido y de hecho tenía mucho qué perder. Sólo le gustaba beber. Sí, si bebida era el Tequila, pero el Ron nunca pintó. En realidad tampoco el Vodka ni el Whisky. El alcohol, era todo para él, aunque no planeaba que lo matara.
Su mujer intentó detenerlo. No pensando que esa bebida fuera quien se lo quitaría. Antes pensó en probablemente en siete mujeres. Ninguna de ellas. Y es que hay algo que él no tenía a diferencia de aquellos que bebían como él o incluso menos. Era el cuerpo. Lo físico.
Después de beber sin querer durante dos semanas, decidió dejar de hacerlo. Pero no pudo, pues había festividades, rupturas y razones tanto para celebrar como para llorar. Así que lo hizo por unos últimos cuatro días.
Primer día, acompañado de un amigo que hacía mucho que no veía. Debía trabajar al día siguiente así que eso lo cansó.
Segundo día, visitaría a un amigo frecuente pero que su hijo recién nacido no daba muchas oportunidades.
Tercer día, la mujer que amaba lo dejó por un pleito que como muchos, empezó por una estupidez y pasó lo que pasó.
Cuarto día, festividad nacional. Esta vez estaba sólo bebiendo su preciado Tequila. Con una de esas canciones que te hacen ver todo en cámara lenta y con una melodía que sólo depara algo malo.
Disfrutó todo lo que pudo esa última canción. Massive Attack.
Ese dolor que tal vez debía haber atendido antes, no le dio más tiempo. Creyó que dormiría un poco para luego seguir tomando. Pero ya no despertó.
Ahora muerto, daría lo que fuera por un trago más. Un último. Y recuerda esa canción tanto con aprecio como odio, que le quitó las oportunidades que aún tenía.
O fue él...
miércoles, 23 de julio de 2014
Tus pérdidas y las mías
Escuchar: Goma - Still wake up in the morning thinking of you
He perdido todo lo que tenía en la vida. Cuando no tenía nada, y cuando lo tenía todo. He despertado a lado de alguien a quien quería y me importaba. He manejado por horas sin rumbo y llegado a alguna parte donde me sentí bienvenido. He compartido con mis mejores amigos para los que yo era tan importante como ellos para mí. Es importante, porque no siempre me tocó coincidir y que alguien sintiera lo que yo sentía por estar en un mismo lugar. Me tocó sentarme solo, justo al lado de nadie y de nada. Siempre necesitando algo más y pensando que estaba completo. Me he preguntado si cuando las cosas van bien son una ilusión o fue un buen acercamiento a lo que para mí sería la felicidad desde que descubrí qué es lo que a alguien como yo hace que dejes de desear algo más sin que esto fuera parecido a la depresión de la que tanto hablan en todas partes desde hace algunos años.
He perdido todo lo que tenía en la vida. Cuando no tenía nada, y cuando lo tenía todo. He despertado a lado de alguien a quien quería y me importaba. He manejado por horas sin rumbo y llegado a alguna parte donde me sentí bienvenido. He compartido con mis mejores amigos para los que yo era tan importante como ellos para mí. Es importante, porque no siempre me tocó coincidir y que alguien sintiera lo que yo sentía por estar en un mismo lugar. Me tocó sentarme solo, justo al lado de nadie y de nada. Siempre necesitando algo más y pensando que estaba completo. Me he preguntado si cuando las cosas van bien son una ilusión o fue un buen acercamiento a lo que para mí sería la felicidad desde que descubrí qué es lo que a alguien como yo hace que dejes de desear algo más sin que esto fuera parecido a la depresión de la que tanto hablan en todas partes desde hace algunos años.
Tuve la oportunidad
de cantarle a alguien y que saliera mejor de lo que esperaba. Aunque también me
tocó que fuera peor de lo que quería que fuera. Todo por estar dentro de su
vida o la vida de alguien. Me ha tocado ser apreciado, que alguien tenga ganas
de tomar mi mano por la simple necesidad de sentirme. Y esa ocasión en la que
regalé un oso de peluche sin que este fuera deseado, o por lo menos no viniendo
de mí, se sintió tan mal como ese mal que sentí proporcionalmente cuando me
quedé sin el amor que añoraba por años y me quedé sentado en una mañana soleada
sólo pensando en lo que se fue porque tenía que irse.
En un momento no era
ni tan feliz, ni tan triste como algunos me reconocían; tranquilo describiría
yo. Ca minando sentía que me estabas persiguiendo, tú o tal vez nadie. Aunque
completamente solo, extrañamente podía sentir que estabas ahí. Nunca me dejes.
Quédate siempre en mí. Lo había perdido todo completamente y aún me despertaba
siempre pensando en ti. Cada mañana pensando en ti. Me sonaba tonto porque aún
no existías prácticamente; y es que no existías en mi vida. Pero quiero
mantenerte cerca. Y no podía evitar que sonara tan cursi como todo eso que
llegué a odiar. Pero quería verte y tal vez manteniendo esa sensación así
sería.
Estás aquí. No sé
exactamente cómo o por qué. Dices que siempre habrá un lugar especial para mí
en tu corazón. Porque siempre habrá un lugar especial para ti en mi corazón. Y
por fin estoy aquí, donde esperaba estar, esta vez caminando junto a ti;
sentado a tu lado por la mañana y generalmente por la tarde. Nunca me dejes.
Quédate siempre en mí. El miedo de perderlo no se va, pero no es lo más
importante ahora; no para ti y no para mí. No te escribí y sé que existes y
eres tan real como lo que sí viví y como lo que viviste antes de mí en tu vida.
Antes de que ambos existiéramos.
Amigos. La vida.
Familia. Mi auto. El tuyo. Mi cama. Tus almohadas. Tu olor. Mis aventuras. Tus
ideas. El llanto. Tu risa y tu sonrisa. Tus pérdidas, más las mías. Tu destino.
El mío. Quédate cerca que no me moveré de aquí.
martes, 27 de mayo de 2014
Listen to: You Rascal You
Drinks the whole glasses of scotch… leave him alone.
Or not… Whatever…
Heavy guitar in the background… Low lights. His sad
looks don’t make him less attractive for them. Always them… please never go
away or he’s gonna have to go after any other one. But not right now, first, he
has to finish that drink or maybe ten, depends on the next step of the
beautiful blonde on the sit by the corner. She’s been lookin’ for a while. He
didn’t noticed so she came unannounced which is not a bad thing.
-You’re not a happy drunk don’t you? – she says.
- What gives you that impression – he answers while turning to her and subtly smiling.
-I’m not judging, just making an observation.
- Maybe you’re right, but I’m very flexible when it comes to my mood. Don’t let it scares you.
-Smiling too – I don’t get scared easily. In fact, I’m not afraid of… anything. – She says very close to his ear and slowly.
He takes the last drink.
Then just before the getting out of there, an incredible
redhead enters like in slow motion. Looks directly to him from all across the
room, walking almost running over really tough men under red light like a dream
in hell, she’s decided… She gets to him and now she’s mad, really mad with that
hate look. The not anymore sexy blonde gets out of there as an scared pussycat.
The sexier female takes a big knife from the nowhere; touches his face softly
with it; he’s not moving but not afraid either. She takes just a bit of his
hair, smells it strongly, turns and go away without looking back.
He asks for another drink. Double. Drinks it in one
take.
The scratchy guitar still sound in the back. And
nothing changes, all over the place people trying to play some pool, kissing
men and women, dancing over the tables y making pee wherever the need to do it.
It’s time to go. His jacket on… and the one he was waiting for arrives exactly
when he was turning to the exit door.
The brown hair, she didn’t need to move slowly, he was
hypnotized… a pair of glasses before her eyes. He just puts his arm on the bar
and a tequila shot reaches his hand, same that he drinks immediately. Stand up.
They walk to each other at the same pace. One in front the other closely. No
smiles. Not looking anywhere but their eyes. Hers some color like honey and his
almost as dark as black. He takes her in his arms without asking and she takes
that little jump. Hard kiss.
The love of his life.
The love of hers.
They take off.
-You took too long I’ve been besieged by a couple of lovely girls. Almost think about it.
-Sorry, I wanted you to have a little bit of fun. But you’re going to have a real one.
Walk away…
Husband and wife.
miércoles, 10 de julio de 2013
My first hurt song in years
Remember me when he’s walking by your side
‘Cause the truth Darling is I’m better than he’ll ever
be
The time we walked the streets together
Hunt me like the ghost of the kid I ones was
And the times we said I love you
Will never leave my broken heart
The times that I hurt you were the only times that
happened
Because you gave and lost, and so did I
But the times turned ugly despites your love and mine
Until the time to say goodbye took us by surprise
Chorus
So remember me when his lips meet yours
While I’m weeping because of the course
Then I’ll follow you till’ the end
Just because we were never good friends
We danced, kissed and shined
Like with no one like before
But the love is just never enough
Should we forget it like it will happen no more?
So the times we fucked in my front seat car you’ll
erase
‘Cause the one who hurt was me and no one else; you
will fill it with your boys and friends
But take me in your purse, your eyes and your soul
So you can never let me go
So I can never let you go
Chorus
So remember me when he meets you at your door
While I’m weeping because of the course
That exiting were never the same
Then I’ll follow you till’ the end
Remember me when you’re walking down the aisle
‘Cause the truth darling, is you were suppose to be my
wife
So please baby, remember just me
‘Cause I may not be better than him
But despite the pain we were good together
And I’ll be waiting right here
And you’ll never be happy
jueves, 11 de abril de 2013
Shake it out (Part 3)
“Si piensas lo
suficiente en algo, termina por perseguirte más que acompañarte. Suficiente
culpa de provoca cáncer o sólo una profunda infelicidad. Tan profunda ella que
te impide ser tú. Una disculpa tardía nunca es suficiente, así que mejor
decides hacer nada, contemplar tu autocompasión un rato más y luego intentar
continuar.”
Día treinta y él
sabe que llegó. De todo lo mal que había hecho, esto lograría cumplir. El
calendario está frente a él. Siente la necesidad de decirle algo, pero dejó de
hacerlo al día 15. No tiene aún la fuerza para levantarse pero hay algo que lo
hace darse cuenta; pasa su mano por su rostro queriendo espabilarse y se percata
de que la barba comienza a crecer de nuevo. “Qué es ese olor?”. Nota que es él.
Se requería muy poco para que volviera a caer, entonces respira. No hay última
copa. No hay última fumada. Como antes lo hizo, una mano sobre el suelo helado,
la otra en su rodilla y se pone de pie. Un largo baño entre gotas y vapor. Y es
entonces que sucede, llora por primera vez desde que tiene memoria. Nada va a
regresar.
A su regreso tomó un
mes más. Un montón de Cheer’s Darling más; sólo, tirado en el piso blanco y
frío, con el Whisky que parecía nunca terminarse; en el departamento que con
trabajos logró arrendar. Un cigarrillo tras otro mientras contempla su
tristeza, despidiéndose de ella. Sus padres se han olvidado de él. Ella dejó
hace mucho tiempo de estar. Y su arrepentimiento no deja de invadirlo. Estando
ahí se pregunta casi las mismas veces que toma un trago cómo pudieron ser las
cosas de haberlas hecho diferente. Y si, debió marcar dos o tres veces, pero
siempre colgó. No era drama. Era necesidad.
Después de múltiples
intentos, por fin encuentra un trabajo. Por supuesto que no es lo que había
imaginado, pero le permitirá sobrevivir a sí mismo. Traje oscuro, camisa blanca
y corbata al gusto. Todo está bien. Un par de compañeros y no le son
insoportables. Todo bien.
Es una tarde soleada
por el parque camino al que ya es su hogar…
Él nunca fue de la
idea de que cualquier cosa puede pasar. Lo que había vivido, estaba es sus
manos. Su ahogo corría a responsabilidad de esas dos palmas y siempre lo tuvo
claro. Pero fue ese momento que lo hizo cambiar, pasara lo que pasara. Habían
pasado casi tres años desde ese entonces. Él no era el mismo y ella tampoco.
…metido en sus
pensamientos, levanta la mirada. La luz se filtra entre las ramas y las hijas
de los árboles que lo rodeaban. El viento sopla delicadamente. La tarde es
naranja. Se le va el aire de golpe. Ahí está ella. A unos metros frente a él.
Se detiene por completo, no alcanza a mover ninguna parte de su cuerpo. Ella
aún más hermosa de lo que era antes. Su vestido de verano volaba suavemente
mientras ella caminaba mirando o leyendo unos papeles. Fueron sólo un par de
segundos para que ella también levantara la mirada y viera al otro lado. Se
detiene. Él puede notar como respira hondo. Y aunque lejos, se miran
directamente a los ojos.
Pronto, ella le
sonríe. Da un paso hacia delante dirigiéndose a él directamente. Él tarda en
reaccionar, se acomoda la corbata y el saco, y corresponde caminando para
encontrarla a medio camino. Ella ríe, pues lo nota nervioso. Esa no era la
reacción que él esperaba en todas esas veces que imaginó que esto pasaba, acostumbrara
inclinarse a que lo ignorara o a una cara dura, pero no es momento de
confiarse. Él aún no le sonríe.
Están ahora uno
frente al otro. La ve a los ojos. Repasa toda su cara con detenimiento; nariz,
boca, piel, cejas, cabello. Es ella. Lo mira con la misma sonrisa y sabe que él
está mirándola a detalle y se lo permite. Alguien tiene que abrir la boca. Sabe
que lo tendrá que hacer ella.
-
Pasó
mucho tiempo – dijo la ahora joven profesional.
Pos u cabeza sólo
pasaba una canción que decía <>. Y mil cosas le
pasaron por la cabeza de lo que le gustaría ser y haber sido más que él mismo y
después de un momento contestó.
-
Mucho
fue – suspiró y sonrió por fin.
-
Traes
puedo un traje? – le dijo en tono burlón tomándolo de la solapa – Eres ahora un
hombre nuevo? Supe que estuviste de viaje un tiempo.
-
Un largo
tiempo. Y raro, – contesta como lamentándose y tirando de su cabello – pero
estoy de vuelta y bien vestido.
Ella nota que está
nervioso. Pero ahora sabe manejarlo y sin saber por qué se comporta de manera
coqueta. Se preguntaría un tiempo después el por qué reaccionó así, y no podrá
contestarse.
-
Vestido,
llamémosle, el detalle del traje sí te hace lucir diferente pero probablemente
podrías afeitarte.
-
Acabo de
iniciar, entonces me estoy acoplando, ya sabes que nunca me vi en una oficina –
le contesta ya mucho más relajado y tratando de comportarse de forma casual
aunque por dentro ardía en ansiedad.
Después de un breve
silencio ella continúa.
-
Y hacia
donde te dirigías?
-
A casa,
está cerca de aquí. De hecho, este es mi
camino de todos los días a la misma hora; nunca te había visto, pero noto que
vamos en sentidos opuestos. Trabajas o vives por aquí? Puedo… - no termina la
oración.
-
En
realidad no vivo tan cerca de aquí, pero si hay un lugar que me gusta y hacia
allá iba.
Inmediatamente él
imagino que tendría una cita. Inmediatamente ella complementó.
-
Aunque
pensaba ir sola. Quieres… - esperó a ver si él entendía que lo invitaba
discretamente.
Entendió, pero la
duda le impidió darlo por hecho. Sólo metió las manos a sus bolsillos y asintió
con la cabeza.
-
Ya veo –
dijo.
-
Si
quieres puedes venir conmigo. Digo, si no estás muy ocupado.
-
Sonriendo
responde – No, no lo estoy. Vamos. - Una sonrisa delicada y la cabeza gacha –.
Él no le preguntaría
a donde va, ni de dónde viene. No era importante más, y tampoco sabía qué
sucedería a partir del primer paso al lado contrario del que él se dirigía.
Sólo esperaba nunca volver a pensar que podría vivir sin ella un día sin su
cabello entre sus manos; si es que recibía una segunda oportunidad. Sacúdetelo.
Dan la vuelta y
caminan perdiéndose entre la gente. Niños. Adultos. Mascotas. Ella camina a su
lado pero no se miran, sólo al frente. Sin expectativas. Sin pasado. Sin él.
Sin ella. Caminando uno a lado del otro, y al frente.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Between Folk and Rock & Roll (Part 1)
Seguido se preguntará cómo es que pasas del momento más alegre en tu memoria, al más amargo…
La música folk rodeaba todo. Agregándole rock & roll, luces de todos los colores, risas, y juegos, era el escenario perfecto para que algo grande pasara en su vida. No solía tomarse las cosas con mucha calma. Así que caminó por toda la feria con su chaqueta de piel negra y su engreído caminar, disfrutando su escenario. Entonces ella apareció al frente, inadvertida. Completamente desconocida. Pero igual deslumbrante. Después de titubear pocos minutos, se decide y camina con la misma seguridad hacia ella.
- “¿Bailas nena?”
La verdad es que no fue un buen comienzo, pero el que ella lo rechazara como lo hizo, sólo lo pudo encantar más. Odiaría que hubiera sido otro tipo de mujer. Él recordaría ese rubio seño fruncido con ternura aún cuando un día albergara odio.
En ese momento ella atendía un puesto de palomitas de maíz; entonces esperó a que tomara un descanso. Aunque en realidad esperó al segundo; ella lo miraba de lejos con coqueto enojo. Y entonces una canción de Bob Dylan sonó. Ella se movió. Él se movió. La alcanzó justo en frente de la rueda de la fortuna – sí, fue la película corriendo que él esperaba. Ahí ella aún no cedió pero sí sonrió; lo suficiente para que él decidiera no rendirse hasta poderla besar una o dos veces.
Después de encontrarlo entre semáforos, pastelerías, carnicerías, parques y fiestas, la joven rubia, en su vestido rosa con amarillo favorito, no pudo hacerse más del rogar. Él en su traje negro con corbata delgada, la invitó a bailar una última vez y fue desde ahí que no pararon de hacerlo. Las estaciones pasaban, pero ellos seguían y seguían disfrutando las pistas de baile, las calles solas por la noche, las ferias y los ratos de silencio; y los dos jóvenes se quisieron todo lo que pudieron. Ambos conocieron a los padres del otro y tuvieron comidas de las que no podían esperar para escaparse. Casi se hicieron famosos en el lugar por la pareja que parecían ser. Él no era mal parecido y ella debía ser la más guapa de las mujeres de su nivel económico. Fue así que generaron los momentos que los sostendrían en los momentos difíciles que tenían que llegar.
Lo que no pudieron evitar aunque lo intentaron, fue crecer. De pronto las cosas empezaron a correr y con ellas, ellos. Es difícil lo que en dos años puede pasar. Una noche fue que todo empezó. Una pelea fue lo que lo detonó. Aunque en su momento debió ser una pelea estúpida, sin importancia para un adulto, ambos pasaron esa noche escuchando canciones al ritmo que sólo Jhonny Cash les podía dar. De ahí, fue difícil volver a lo que una vez fueron. Primero fue tristeza, de esa que incluso puedes aprender a disfrutar. Las reconciliaciones ahí todavía tenían su parte interesante. Pero fueron demasiado jóvenes para saber detenerlo ahí.
El tiempo juntos empezó a distanciarse entre días y horas. Una vez hubo una canción en la que dijeron “without trust there is no love”. Y eso fue lo que pasó. La desconfianza contaminó todo lo que los colores de un día lograron y lo que probablemente debía ser. O terminó lo que no debía ser. Es probable que no existe tal como la persona perfecta por sí sola. Probablemente ni siquiera perfecta para cada uno de nosotros, aún cuando nunca la encontráramos. Tú eres tú y ella es ella y nada más. Tal vez todo sólo trata de encontrar a la persona a la cual aceptaríamos como es. Un día caminas por tu vida y con más suerte que destino, te alcanzarás a dar cuenta. Pero ellos no tuvieron tiempo de darse cuenta de esto. Llegó entonces el día del que no puedes volver. El momento en el que te percatas del final.
Un golpe lo cambia todo.
Ella pasmada dice con voz entrecortada:
- “Es este momento en el que nos decimos adiós” – mientras llora sin saber bien si el dolor físico, o el dolor que ve venir al estar sin él.
Él, no dice nada. Sabe lo que pasó.
“Happiness is a warm gun” – otros dijeron. Caminó sin atreverse a voltear atrás mientras ella de pie esperó para verlo hasta el último momento que pudiera. Él no la buscó esa noche. Tampoco al día siguiente o al mes que le siguió. No lo hizo no obstante que se sentía en desintoxicación de ella. El joven con el corazón roto nunca lo supo, pero ella lo estuvo esperando. Esperó que llegara con su gran disculpa, su mismo amor y después de eso, uno de sus chistes que la distraerían del sufrimiento que sintió. Pero no apareció.
De forma clásica, ella miró por la ventana por noches y tardes nubladas mientras recordaba la primera vez que él le habló. El estúpido diálogo que sinceramente la atrajo por su atrevimiento. Los bailes en los que prácticamente eran parte del show de la banda que tocaba. Los besos que nunca fueron suficientes y le hicieron falta. Su mirada penetrante, y su cabello grasoso. Y no llegó.
Él tomó su maleta. Tomó la foto de ella con ese mismo rubio ceño fruncido, la guardó en su cartera y se fue pensando: “¿Cómo es que pasas del recuerdo más alegre en tu memoria al más amargo que de mis propias manos provoqué?”
La música folk rodeaba todo. Agregándole rock & roll, luces de todos los colores, risas, y juegos, era el escenario perfecto para que algo grande pasara en su vida. No solía tomarse las cosas con mucha calma. Así que caminó por toda la feria con su chaqueta de piel negra y su engreído caminar, disfrutando su escenario. Entonces ella apareció al frente, inadvertida. Completamente desconocida. Pero igual deslumbrante. Después de titubear pocos minutos, se decide y camina con la misma seguridad hacia ella.
- “¿Bailas nena?”
La verdad es que no fue un buen comienzo, pero el que ella lo rechazara como lo hizo, sólo lo pudo encantar más. Odiaría que hubiera sido otro tipo de mujer. Él recordaría ese rubio seño fruncido con ternura aún cuando un día albergara odio.
En ese momento ella atendía un puesto de palomitas de maíz; entonces esperó a que tomara un descanso. Aunque en realidad esperó al segundo; ella lo miraba de lejos con coqueto enojo. Y entonces una canción de Bob Dylan sonó. Ella se movió. Él se movió. La alcanzó justo en frente de la rueda de la fortuna – sí, fue la película corriendo que él esperaba. Ahí ella aún no cedió pero sí sonrió; lo suficiente para que él decidiera no rendirse hasta poderla besar una o dos veces.
Después de encontrarlo entre semáforos, pastelerías, carnicerías, parques y fiestas, la joven rubia, en su vestido rosa con amarillo favorito, no pudo hacerse más del rogar. Él en su traje negro con corbata delgada, la invitó a bailar una última vez y fue desde ahí que no pararon de hacerlo. Las estaciones pasaban, pero ellos seguían y seguían disfrutando las pistas de baile, las calles solas por la noche, las ferias y los ratos de silencio; y los dos jóvenes se quisieron todo lo que pudieron. Ambos conocieron a los padres del otro y tuvieron comidas de las que no podían esperar para escaparse. Casi se hicieron famosos en el lugar por la pareja que parecían ser. Él no era mal parecido y ella debía ser la más guapa de las mujeres de su nivel económico. Fue así que generaron los momentos que los sostendrían en los momentos difíciles que tenían que llegar.
Lo que no pudieron evitar aunque lo intentaron, fue crecer. De pronto las cosas empezaron a correr y con ellas, ellos. Es difícil lo que en dos años puede pasar. Una noche fue que todo empezó. Una pelea fue lo que lo detonó. Aunque en su momento debió ser una pelea estúpida, sin importancia para un adulto, ambos pasaron esa noche escuchando canciones al ritmo que sólo Jhonny Cash les podía dar. De ahí, fue difícil volver a lo que una vez fueron. Primero fue tristeza, de esa que incluso puedes aprender a disfrutar. Las reconciliaciones ahí todavía tenían su parte interesante. Pero fueron demasiado jóvenes para saber detenerlo ahí.
El tiempo juntos empezó a distanciarse entre días y horas. Una vez hubo una canción en la que dijeron “without trust there is no love”. Y eso fue lo que pasó. La desconfianza contaminó todo lo que los colores de un día lograron y lo que probablemente debía ser. O terminó lo que no debía ser. Es probable que no existe tal como la persona perfecta por sí sola. Probablemente ni siquiera perfecta para cada uno de nosotros, aún cuando nunca la encontráramos. Tú eres tú y ella es ella y nada más. Tal vez todo sólo trata de encontrar a la persona a la cual aceptaríamos como es. Un día caminas por tu vida y con más suerte que destino, te alcanzarás a dar cuenta. Pero ellos no tuvieron tiempo de darse cuenta de esto. Llegó entonces el día del que no puedes volver. El momento en el que te percatas del final.
Un golpe lo cambia todo.
Ella pasmada dice con voz entrecortada:
- “Es este momento en el que nos decimos adiós” – mientras llora sin saber bien si el dolor físico, o el dolor que ve venir al estar sin él.
Él, no dice nada. Sabe lo que pasó.
“Happiness is a warm gun” – otros dijeron. Caminó sin atreverse a voltear atrás mientras ella de pie esperó para verlo hasta el último momento que pudiera. Él no la buscó esa noche. Tampoco al día siguiente o al mes que le siguió. No lo hizo no obstante que se sentía en desintoxicación de ella. El joven con el corazón roto nunca lo supo, pero ella lo estuvo esperando. Esperó que llegara con su gran disculpa, su mismo amor y después de eso, uno de sus chistes que la distraerían del sufrimiento que sintió. Pero no apareció.
De forma clásica, ella miró por la ventana por noches y tardes nubladas mientras recordaba la primera vez que él le habló. El estúpido diálogo que sinceramente la atrajo por su atrevimiento. Los bailes en los que prácticamente eran parte del show de la banda que tocaba. Los besos que nunca fueron suficientes y le hicieron falta. Su mirada penetrante, y su cabello grasoso. Y no llegó.
Él tomó su maleta. Tomó la foto de ella con ese mismo rubio ceño fruncido, la guardó en su cartera y se fue pensando: “¿Cómo es que pasas del recuerdo más alegre en tu memoria al más amargo que de mis propias manos provoqué?”
martes, 28 de agosto de 2012
It's time to go home (Part 2)
Camina dramáticamente bajo la lluvia. Quisiera decir que lo aprendió de una película, pero ahora se trata de autodestrucción. Éste no es el que fue, pero ella lo dejó. ¿O fue él el que lo hizo? Esa es probablemente la pregunta que lo destruye más.
Su chaqueta de cuero está casi arruinada por todo lo que la ha hecho pasar. No se pregunta muchas cosas que no giren en torno a ella y los recuerdos interminables de cuando la tenía; pero en ocasiones se pregunta si es eso a lo que llaman depresión lo que lo tiene en ese estado de adormecimiento.
El muchacho fue feliz antes de ella y aún más cuando ella llegó. Fueron un par de años maravillosos. Sus similitudes y discrepancias hicieron de su relación algo apasionante. Viva. Así que se disfrutaron todo lo que pudieron, hasta que no pudieron más. Como es de esperarse en la vida, las peleas estuvieron presentes durante ese tiempo, pero digámosle, de manera normal. Pero sin darse cuenta cuál fue el punto de quiebre la violencia los alcanzó. Y es entonces, ahí... En esos meses de soledad se ha preguntado incansablemente, tratando de recordar lo que pasó. ¿Fue él? ¿Fue ella? En algún punto se perdió en su enojo y el otro en su desesperación. Un golpe lo cambia todo, no ya un insulto. PEro una evidente demostración de daño mueve las cosas a un lugar del que ya no pudieron regresar.
Fue cuando ella ya no volvió cuando él emprendió su viaje. Uno no muy bien planeado, pero eso no era lo importante; sólo no estar ahí lo era. Cuando las banderas cambian sus colores el lenguaje lo sabe...
Fueron meses fuera y en todas partes. Rodeado de gente con diferentes procedencias y con personas momentáneamente interesadas en su historia; un acostón ocasional, excesiva ingesta de alcohol, un poco de droga, y se convirtió en la versión de él mismo más sola de lo que antes había estado o sentido. Cuando casi la puedes tomar de la mano, nunca realmente acompañado. Entre trenes y caminatas largas. Entre bancas de parques y hoteles baratos. Entre vagabundos y mujeres hermosas. Todo, para nada. Para el joven que una vez fue y que ya no es.
La barba crecida. Un olor que un baño cada tres días ya difícilmente quita. Y un dolor que no lo deja. Cuando tomó todo su dinero, sus ropas más resistentes y recuerdos de ella que ha quemado en el camino, intentaba huir, no era como en ocasiones lo fue, un grito de atención. Pero es que cuando tu soledad te sorprende descuidado y los pensamientos son incontrolables que el hombre se encontró desprotegido contra sí mismo. Culpa. Melancolía. Tristeza. Enojo. Autocompasión. Odio. Amos. Extrañar la que fue tu casa. Olvidarse a sí mismo era la única opción para escaparse de todo ello; y fue lo que hizo. Yo y tal vez muchos hubieran pensado que dormir sobre basura, acostarse con mujeres penosamente desagradables y sucias, terminar inconsciente en lo desconocido; desaprovechar oportunidades de apreciar el mundo o la vida; sentirse asqueado por la imagen en el espejo, sería suficiente para darse cuenta, pero él tardó un año en recuperarse de la pérdida de los dos anteriores. Cuando los meses cambian sus números en tiempo de partir...
En algún país, un policía lo golpea en el hombro delicadamente con su macana. Él no despierta acostado sobre el piso mojado. El hombre uniformado y bien abrigado lo hace de nuevo intentando llamar su atención en un idioma que él apenas entiende. Una última vez y golpénadolo con el pie. Despierta. Apenas puede abrir los ojos y mirar hacia arriba. El clima es frío y apenas se percata de eso. Practicamente puede ver en cámara lenta el humo que sale de la boca del oficial para frente a él, hablándole fuertemente, tratando de expresarle que no puede estar ahí. Gira lentamente para quedar boca abajo. Con trabajo pone una mano sobre el suelo helado. Se empuja. Logra levantar el tronco y una pierna. La otra mano sobre su rodilla para impulsarse. Un fuerte suspiro y se pone de pie, derecho y frente al policía. Éste sólo lo mira y lo deja ir con un expresión de desdén; pero el joven, enates de dar la vuelta, puede ver en él esa mirada de lástima que un año atrás le cambió la vida.
Ve alejarse al oficial. Se queda ahí parado mirándolo unos minutos mientras se alejaba. Suspira de nuevo sintiendo un apretón en el pecho. Mete sus manos congeladas en los bolsillos de esa chaqueta que lo acompañó todo el tiempo. Se pone la capucha, pues aún llovizna. Y se va. Con la cabeza gacha, camina sabiendo esta vez a donde se dirige. Toma un tren más. Sabe que es por última vez y piensa en ella y en todo una vez más. Ahora sí mira cómo corre el pasta y las cosas por la ventanilla. Puede ver cosas que no se había detenido a admirar. Siente un poco de arrepentimiento por eso, pero ya no hay espacio para ese sentimiento. Luce mal. Como si años hubieran pasado. Siente un muy ligero momento de fortaleza. Intenta limpiarse un poco en el baño del aeropuerto. Compra un ticket de avión. El más próximo. Cuando las banderas cambian sus colores, el lenguaje lo sabe. Cuando los meses cambian sus números, es momento de ir a casa.
Su chaqueta de cuero está casi arruinada por todo lo que la ha hecho pasar. No se pregunta muchas cosas que no giren en torno a ella y los recuerdos interminables de cuando la tenía; pero en ocasiones se pregunta si es eso a lo que llaman depresión lo que lo tiene en ese estado de adormecimiento.
El muchacho fue feliz antes de ella y aún más cuando ella llegó. Fueron un par de años maravillosos. Sus similitudes y discrepancias hicieron de su relación algo apasionante. Viva. Así que se disfrutaron todo lo que pudieron, hasta que no pudieron más. Como es de esperarse en la vida, las peleas estuvieron presentes durante ese tiempo, pero digámosle, de manera normal. Pero sin darse cuenta cuál fue el punto de quiebre la violencia los alcanzó. Y es entonces, ahí... En esos meses de soledad se ha preguntado incansablemente, tratando de recordar lo que pasó. ¿Fue él? ¿Fue ella? En algún punto se perdió en su enojo y el otro en su desesperación. Un golpe lo cambia todo, no ya un insulto. PEro una evidente demostración de daño mueve las cosas a un lugar del que ya no pudieron regresar.
Fue cuando ella ya no volvió cuando él emprendió su viaje. Uno no muy bien planeado, pero eso no era lo importante; sólo no estar ahí lo era. Cuando las banderas cambian sus colores el lenguaje lo sabe...
Fueron meses fuera y en todas partes. Rodeado de gente con diferentes procedencias y con personas momentáneamente interesadas en su historia; un acostón ocasional, excesiva ingesta de alcohol, un poco de droga, y se convirtió en la versión de él mismo más sola de lo que antes había estado o sentido. Cuando casi la puedes tomar de la mano, nunca realmente acompañado. Entre trenes y caminatas largas. Entre bancas de parques y hoteles baratos. Entre vagabundos y mujeres hermosas. Todo, para nada. Para el joven que una vez fue y que ya no es.
La barba crecida. Un olor que un baño cada tres días ya difícilmente quita. Y un dolor que no lo deja. Cuando tomó todo su dinero, sus ropas más resistentes y recuerdos de ella que ha quemado en el camino, intentaba huir, no era como en ocasiones lo fue, un grito de atención. Pero es que cuando tu soledad te sorprende descuidado y los pensamientos son incontrolables que el hombre se encontró desprotegido contra sí mismo. Culpa. Melancolía. Tristeza. Enojo. Autocompasión. Odio. Amos. Extrañar la que fue tu casa. Olvidarse a sí mismo era la única opción para escaparse de todo ello; y fue lo que hizo. Yo y tal vez muchos hubieran pensado que dormir sobre basura, acostarse con mujeres penosamente desagradables y sucias, terminar inconsciente en lo desconocido; desaprovechar oportunidades de apreciar el mundo o la vida; sentirse asqueado por la imagen en el espejo, sería suficiente para darse cuenta, pero él tardó un año en recuperarse de la pérdida de los dos anteriores. Cuando los meses cambian sus números en tiempo de partir...
En algún país, un policía lo golpea en el hombro delicadamente con su macana. Él no despierta acostado sobre el piso mojado. El hombre uniformado y bien abrigado lo hace de nuevo intentando llamar su atención en un idioma que él apenas entiende. Una última vez y golpénadolo con el pie. Despierta. Apenas puede abrir los ojos y mirar hacia arriba. El clima es frío y apenas se percata de eso. Practicamente puede ver en cámara lenta el humo que sale de la boca del oficial para frente a él, hablándole fuertemente, tratando de expresarle que no puede estar ahí. Gira lentamente para quedar boca abajo. Con trabajo pone una mano sobre el suelo helado. Se empuja. Logra levantar el tronco y una pierna. La otra mano sobre su rodilla para impulsarse. Un fuerte suspiro y se pone de pie, derecho y frente al policía. Éste sólo lo mira y lo deja ir con un expresión de desdén; pero el joven, enates de dar la vuelta, puede ver en él esa mirada de lástima que un año atrás le cambió la vida.
Ve alejarse al oficial. Se queda ahí parado mirándolo unos minutos mientras se alejaba. Suspira de nuevo sintiendo un apretón en el pecho. Mete sus manos congeladas en los bolsillos de esa chaqueta que lo acompañó todo el tiempo. Se pone la capucha, pues aún llovizna. Y se va. Con la cabeza gacha, camina sabiendo esta vez a donde se dirige. Toma un tren más. Sabe que es por última vez y piensa en ella y en todo una vez más. Ahora sí mira cómo corre el pasta y las cosas por la ventanilla. Puede ver cosas que no se había detenido a admirar. Siente un poco de arrepentimiento por eso, pero ya no hay espacio para ese sentimiento. Luce mal. Como si años hubieran pasado. Siente un muy ligero momento de fortaleza. Intenta limpiarse un poco en el baño del aeropuerto. Compra un ticket de avión. El más próximo. Cuando las banderas cambian sus colores, el lenguaje lo sabe. Cuando los meses cambian sus números, es momento de ir a casa.
sábado, 30 de junio de 2012
Lonely, Lonely
Un cuarto completamente vacío. Pisos nuevos de madera. Paredes blancas; tan blancas como si nunca un niño hubiera estado cerca. Un gran ventanal que permite el amplio paso de la luz. Ahí, en medio del vacío, hay una caja cerrada que contiene un montón de cosas inservibles. Sobre la caja, un hombre regordete y encorbado sentado, entre mirando a la nada y su atención hacia abajo. Lonely, lonely canta Feist una y otra vez en su cabeza. Él no ha contado el tiempo, pero ha estado ahí casi 7 horas.
Sostiene en sus manos un lapiz labial. Lo ha olido y jugado con él entre sus dedos con la mirada perdida por mucho tiempo. Es que es lo único que conservó de ella que ya no estará. El color lo hace sonreir pues puede ver en su memoria sus labios que eran jugosos y elegantes al mismo tiempo. El olor le recuerda a qué sabían sus besos, que nunca se dio cuenta, dejaron de ser apasionados. Recuerdos precisos de cómo lo sujetaba y suavemente lo deslizaba sobre su boca frente al espejo mientras él la mirba, esperándola. Conserva ese objeto atesorándolo y sabe ya lo que hará con él una vez que logre levantarse, pero aún no lo puede dejar ir.
Empieza a anochecer. La canción sige pasando una y otra vez. Y entonces, una última vez...
El baile de la boda
Las primeras flores
Millones de imágenes de ella desnuda
Otro millón de pleitos
Las copas de vino, wiskey, ron, con las risas y las pláticas interminables juntos
Sus manos
Su olor
Sus ojos de amor
"Te amo"
La penúltima Navidad
La noche en la nueva casa
El mar y ella
Los besos
El corazón rompiéndose
Él solo
Él solo
Él... solo...
Entonces logra recordar el último pedazo de la canción. De un lado a otro mueve la cabeza para tronar su cuello. Estira sus brazos hacia atrás. Un gran suspiro. Talla sus ojos. La primer lágirma sale y después de esa otras dos. Se levanta; pues tiene un camión lleno de pertencias que debe acomodar...
sábado, 10 de marzo de 2012
Es sólo una parte de la historia
Si lo hiciste lo suficientemente mal, al fin, logras quedarte solo. Y ella... ella como nunca pensaste que estaría...
Si lo hiciste lo suficientemente mal, ni siquiera lo intentarás; pero si es que al principio lo hiciste lo suficientemente bien, no te irás.
Y ese es el problema que los buenos libros y las ilusionistas películas nos provocó. Un romanticismo invencible. Y aunque lo digo como si así fuera en el mayor de los casos, no lo es. Y la verdad es que lo digo por mí y unos cuantos, que tal vez deberíamos dejarlo.
La canción con ritmo pegajoso suena... la letra es hermosa y anhelas tener una de esas historias. Es que la verdad tiene razón, porque la experiencia de la vida está en ellas. Y son los recuerdos que te van a perseguir: La canción que mejor bailaban; su suave voz al cantar con pena al manejar; la letra que los dejó encontrar su historia mejor descrita; la diversión... Pero esta vez, después de un montón de años, ya no lo puedes arreglar. Aún cuando sepas que parte de ella aún está ahí; En el pasado. CONTIGO.
Y es que quién puede evitar tener su etapa rebele sin sentido. Sin causa mayor. Tan sólo por la libertad de ser uno. Ese tú que no volverá a ser después de algún tiempo, si logras crecer.
Él lo hizo. Él la perdió. Ella le da un beso más y no entiende que eso sólo logrará mantenerlo aunque sólo quiera que se aleje. Tal vez pensó, "un beso más, por el amor que es para mí. Que fue". Tal vez no pensó nada y ese sería el problema. Pero como sea, él ya no la tiene. Él ya no está ahí en primero. Y como sea, él sigue queriendo ese lugar que alguien más ocupa hoy.
La historia no termina, porque su vida aún no termina.
Al día de hoy...
Él sigue ahí.
Dear...
Si lo hiciste lo suficientemente mal, ni siquiera lo intentarás; pero si es que al principio lo hiciste lo suficientemente bien, no te irás.
Y ese es el problema que los buenos libros y las ilusionistas películas nos provocó. Un romanticismo invencible. Y aunque lo digo como si así fuera en el mayor de los casos, no lo es. Y la verdad es que lo digo por mí y unos cuantos, que tal vez deberíamos dejarlo.
La canción con ritmo pegajoso suena... la letra es hermosa y anhelas tener una de esas historias. Es que la verdad tiene razón, porque la experiencia de la vida está en ellas. Y son los recuerdos que te van a perseguir: La canción que mejor bailaban; su suave voz al cantar con pena al manejar; la letra que los dejó encontrar su historia mejor descrita; la diversión... Pero esta vez, después de un montón de años, ya no lo puedes arreglar. Aún cuando sepas que parte de ella aún está ahí; En el pasado. CONTIGO.
Y es que quién puede evitar tener su etapa rebele sin sentido. Sin causa mayor. Tan sólo por la libertad de ser uno. Ese tú que no volverá a ser después de algún tiempo, si logras crecer.
Él lo hizo. Él la perdió. Ella le da un beso más y no entiende que eso sólo logrará mantenerlo aunque sólo quiera que se aleje. Tal vez pensó, "un beso más, por el amor que es para mí. Que fue". Tal vez no pensó nada y ese sería el problema. Pero como sea, él ya no la tiene. Él ya no está ahí en primero. Y como sea, él sigue queriendo ese lugar que alguien más ocupa hoy.
La historia no termina, porque su vida aún no termina.
Al día de hoy...
Él sigue ahí.
Dear...
viernes, 26 de agosto de 2011
La chica a mis espaldas
Me gusta la chica que se sienta a espaldas mías.
Me gusta esa mujer delgada con apariencia frágil, pero fuerte en su deseo
No pasa día sin pensarla y en cada uno de los besos que me dio
Ella baila con libertad y ríe con felicidad
Trabaja y liderea como si le fuera natural, pero aún hay más
Quiere con eso que llamamos corazón sin que el cuidado la detenga
Toma riesgo y de nuevo baila con libertad
Te mira a los ojos y te atrapa sin que si quiera quieras escapar
No me di cuenta aunque lo vi venir
Ella es ahora la chica que le gusta a mi complicado ser
Ella es ahora la que me mete en problemas con mi yo temeroso y aventurero
La mujer que conocí hace no mucho, es la que me hace desear
Desear la clásica motocicleta Harley, tomarla de la cintura y manejar sin parar
Me gusta la chica que es también mujer
Que es hermosa y divertida
Ella es la chica que te mira y te inspira. De la que quieres su corazón y luchas por él
FIN
Me gusta esa mujer delgada con apariencia frágil, pero fuerte en su deseo
No pasa día sin pensarla y en cada uno de los besos que me dio
Ella baila con libertad y ríe con felicidad
Trabaja y liderea como si le fuera natural, pero aún hay más
Quiere con eso que llamamos corazón sin que el cuidado la detenga
Toma riesgo y de nuevo baila con libertad
Te mira a los ojos y te atrapa sin que si quiera quieras escapar
No me di cuenta aunque lo vi venir
Ella es ahora la chica que le gusta a mi complicado ser
Ella es ahora la que me mete en problemas con mi yo temeroso y aventurero
La mujer que conocí hace no mucho, es la que me hace desear
Desear la clásica motocicleta Harley, tomarla de la cintura y manejar sin parar
Me gusta la chica que es también mujer
Que es hermosa y divertida
Ella es la chica que te mira y te inspira. De la que quieres su corazón y luchas por él
FIN
domingo, 3 de abril de 2011
Por Favor
Por favor nadie haga caso a la última mierda que escribí. Estaba ebrio, como probablemente ahorita vaya a terminar. Ese es el problema de estos espacios, que la gente escriba a lo estúpido como lo hice aquella ocasión y seguro otras más.
¿Por qué no lo borro? Recuerdos, son lo único que tengo.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Hi Everyone
Hola a todos, soy yo otra vez.
Si, probablemente esté ebrio de nuevo. Lo importante es que a nadie le importe, supongo. Seguramente ese sería el problema. Pero no lo es, si tengo a ese alguien que como dicen, "is breathing on my neck". Y estuvo bien por un tiempo, hasta que ya no fue así. Y si me pusiera a contar las veces que ha sido así, caería en una depresión aún más profunda, así que por mi bien y principalmente por el de mi escritura, no profundizaré en ellos. Que aún así es una mierda.
Quién demonios escribe en estos blogs, así se les llama ¿cierto? BLOGS. Fuck me!
Así que supongo que lo único que tengo que decir es: ¿Cuál es el problema de la humanidad que se empeña en joder todo lo que crea?
Voto por verlo como que aún tengo la esperanza de algo mejor y no que me empeño en fastidiarme sólo para tener algo qué contarle a mis hijos que seguro también fastidiaré en alguna manera.
With my self distruction
Juan Pablo
sábado, 30 de octubre de 2010
Le quiero llamar, "Grandes Esperanzas"
Ante sus ojos a ella siempre la ilumina el sol. Hace brillar sus dientes al sonreír, con la cabeza ligeramente gacha. Para él, el foco siempre está por partes, captando los ligeros detalles que la hacen especial; porque cada vez que menciona la letra "o" en una palabra, sus boca forma un pequeño e irresistible túnel que lo provoca a besarla cada tres segundos.
Como en esas películas que te hacen sentir comprendido.
Si se trataba de hablar de ella y de los detalles de los que estaba formada, él estaba apuntado sin tener que hacer fila. Podían ser lo pedazos buenos o incluso lo desagradables. Él la quería en su vida a todo momento y esa era la forma más fácil de no extrañarla.
Tras pensar en ello ahora que ha pasado, siempre supo que debía pensar en el final. Es sólo que siempre se le dificultó escuchar esa parte de la "realidad" - El Final -. Por supuesto que en ese punto escuchó discos que estuvieron enterrados; miró películas como las anteriormente mencionadas; pasó por la obsesión y la podredumbre; cantó, no bailó; pensó de forma finita y también buscó una página en blanco para empezar...; y se tomó "esos" diecisiete minutos para esas diez cosas - que incluían confiar en sí mismo una vez más, y tener fe -. Tal vez hasta podría decirse que en algún momento logró disfrutar de todo eso...
Un día, por fin, camina por la calle, se sienta en un parque y bebe un café sin vodka esta vez. Sin embargo, no grandes esperanzas en la historia de él. Ella era la adecuada. Ella lo fue. Y ninguna otra lo será. Porque él también lo fue.
Tal vez en esta en particular, será suficiente que cuando le pregunten, responda:
"Me encuentro bien"
domingo, 3 de octubre de 2010
Rocket Man 1
¿Es eso?
¿Es que nos toca morir cuando nos llega una segunda oportunidad?
Debe ser que no todos por nacimiento lo merecemos.
O debe ser que hemos hecho tanto mal que la vida no sabe olvidar...
Es lo curioso con las mentiras... tienen una manera graciosa de salir - dijo.
De gracioso nada tuvo. Me tocó llorar antes de sufrir y aún así nada se comparó con la perdida que viví. Ella ni siquiera lo supo... pero se me tenía que cobrar.
Y sé que tomará un largo tiempo; y probablemente nunca llegue, pero es que no era un buen lugar para criar a tu hijos...
Y la tocan un poco más lento. Mucho más lento.
Lo sientes absolutamente todo. Es ella a la que extrañarás y todo se vuelve más lento cuando el tiempo no pasa. Un trago más, y te estás autodestruyendo. ¿Por qué bebes tanto? - preguntó. I thought I was charming - pensé por un emomento.
Le tocó a ella hacer el daño aún cuando no sabía la razón. Tú la sabías.
Y por un momento pensaste poder hacerlo solo, pero fue demasiado frío... y si lo intentaste...
Fue tu trabajo.
Rocket man - dijo.
Será un largo tiempo porque lo harás solo. Lo vivirás solo.
Ella hace tiempo que dejo de estar y de ser.
Y te repites a ti mismo que será un largo tiempo.
Autocompasión.
Te odias.
Te olvidas.
Te pierdes.
LA PIERDES
domingo, 18 de julio de 2010
El último de los adioses sin ti
Te escribiré un último poema
Porque ya no me extrañas y eso está antes del querer
Porque ya no tenemos nada
Y si no soy yo, frente a mí no lo será alguien más
Te escribiré el último de los poemas
Recordará los que una vez fueron los malos tiempos
A los que nunca les faltó el amor
Y añorará los buenos en los que sobraron los besos y las miradas
En él se plasmará nuestro juego eterno
Que me amaste y te amé
Que me odiaste, me olvidaste y yo decidí quedarme
En él leerás lo último que te tengo que decir
Con él podrás sentir mis caricias una vez más
Esas prolongadas sesiones de mirarte y admirarte
Tu sensualidad innata y explotada al estar junto a mí
Y tu piel... tus piernas... y tu encantadora locura combinada con la mía
Sin ti he dejado de escribir y no creo que lo vuelva a hacer
Por eso te escribo un último poema antes de terminar
Antes de que me obligues a decir adiós
Antes de que los recuerdos dejen de ser suficiente
Justo antes de sentir la ausencia de tu cariño que hoy empieza a correr
Y ahora que está escrito, hoy voy a morir
sábado, 3 de julio de 2010
No te puedo detener
Mírame fijamente, que de otro modo no me podrás ver
Veme, que hoy tienes una razón para irte de mí y necesito retenerte
No estoy seguro de poderte dar una buena razón más que mi esperanza
mi esperanza en mí
Yo no la tengo, pero tú siempre las has tenido y te pido que hoy saques todo lo que tienes de mí
Hay mentiras tan profundas que no puedes ocultar por siempre
y es que creí que podían desaparecer con el tiempo
Hay errores que no puedes siquiera ver venir con el tiempo de vida en el charco
El lodo tapa la vista y te es imposible ver la pérdida futura
Ella es la persona que me hace creer en las demás
Es la mujer que me permite mantener la visión puesta no sólo en el que YO que quiero hacer
Te detengo con fuerza aunque intentes partir
Sé que tengo que insistir
Pero esta vez no es suficiente
el defecto humano pudo cubrir todo lo blanco con el que mi ser pudo cubrir el tuyo
Me expulsas con fuerza
Lloras con más fuerza
Tengo la cara rota al igual que la risa para hacerte sonreír
Hoy no volverás a mí y seguramente que mañana tampoco
Me despido de última vez
Porque sé que por siempre
TU SONRISA CONMBINADA CON TU LIMITADA LIBERTAD Y SUTIL SEXUALIDAD
Opacarán la posibilidad de felicidad en _______________________
sábado, 15 de mayo de 2010
Panegírico
Él vino a la vida inesperado. Como el hijo hermoso de una sola noche de pasión entre dos impetuosos amantes; que aunque especiales jutos, no buscan trascender acompañados uno del otro.
Él nació y muy pronto se abrió camino para crecer sin dejarse cambiar de dirección. Todo el tiempo intenso aunque esto no siempre se tradujera en algo agradable. Tuvo que luchar, patalear, gritar y llorar para llegar al lugar que buscó incesantemente. Y una vez que estuvo ahí, abrazó el momento, lo tomó con toda la fuerza que su existencia le permitía ejercer, hasta que un día se cansó. Se aburrió. Se entregó a la debilidad desesperanzadora que hace a todo perderse.
Si él pudiera detenerse ahora, regresar y recordar todas las flores que arrancó de los campos imaginarios por los que corren aquellos que se extrañaron para abrazarse; todos los tragos de celebración que tomaron juntos con los que podrían decir que existió; y todos los besos que llevaron a la unión de esas dos pieles deseosas de contacto; quién sabe si lo haría diferente.
Pero hoy su muerte ha llegado. Y es de esas en las que no hay vuelta atrás. No será extrañado mas que por esos dos, porque fue sólo de ellos y fueron celosos de él al tenerlo. Este es su panegírico, de mi parte para el Amor entre _____ y _______ que hoy muere; del que un día fui testigo y me atreví a pensar que viviría para siempre. porque fue sorpresivo y así igual inverosímil. Causó envidia y su partida no tiene explicación. Sin embargo, por él, que una vez existió, algunos habremos de luchar como aquellos lo hicieron. Por conseguir el propio y concervarlo.
Él nació y muy pronto se abrió camino para crecer sin dejarse cambiar de dirección. Todo el tiempo intenso aunque esto no siempre se tradujera en algo agradable. Tuvo que luchar, patalear, gritar y llorar para llegar al lugar que buscó incesantemente. Y una vez que estuvo ahí, abrazó el momento, lo tomó con toda la fuerza que su existencia le permitía ejercer, hasta que un día se cansó. Se aburrió. Se entregó a la debilidad desesperanzadora que hace a todo perderse.
Si él pudiera detenerse ahora, regresar y recordar todas las flores que arrancó de los campos imaginarios por los que corren aquellos que se extrañaron para abrazarse; todos los tragos de celebración que tomaron juntos con los que podrían decir que existió; y todos los besos que llevaron a la unión de esas dos pieles deseosas de contacto; quién sabe si lo haría diferente.
Pero hoy su muerte ha llegado. Y es de esas en las que no hay vuelta atrás. No será extrañado mas que por esos dos, porque fue sólo de ellos y fueron celosos de él al tenerlo. Este es su panegírico, de mi parte para el Amor entre _____ y _______ que hoy muere; del que un día fui testigo y me atreví a pensar que viviría para siempre. porque fue sorpresivo y así igual inverosímil. Causó envidia y su partida no tiene explicación. Sin embargo, por él, que una vez existió, algunos habremos de luchar como aquellos lo hicieron. Por conseguir el propio y concervarlo.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
No como ensaldas, odio a los hippies, sólo quiero estar contigo
Y entonces me cantó una vez más
Fue al teléfono y éramos jóvenes una vez más
Su voz dulce como si la inocencia aún corriera por sus venas
Bailamos juntos a la distancia
Una vez más, sólo una vez más
Acompañame al campo del pasto seco donde te oigo reír
Seguro sonríes en estos momentos
Seguro lloras porque lloro por dentro
Te doy un beso en la mejilla y te limpias mi saliva con tu hombro
Sometimes I hate you dijo Candy
Es por eso que me recuerdas?
Es ahora que así te sientes cuando admiramos a los mimos personajes
Cuando admiramos el mismo amor
Corres y corres lejos de mí
Corro y me dirijo a ti
No como ensalada, odio a los hippies, sólo quiero estar contigo
No como ensalada, odio a los hippies, sólo quiero estar contigo
Y siempre fuimos estos dos
Los dos que no éramos uno solo, pero si un espejo
Un brillante espejo con sus secretos de magia
Ven y deja que tome tu mano una vez más
Vamos que traigo cobijas, comida y almohadas en la cajuela
Y la canción terminó
Fue al teléfono y éramos jóvenes una vez más
Su voz dulce como si la inocencia aún corriera por sus venas
Bailamos juntos a la distancia
Una vez más, sólo una vez más
Acompañame al campo del pasto seco donde te oigo reír
Seguro sonríes en estos momentos
Seguro lloras porque lloro por dentro
Te doy un beso en la mejilla y te limpias mi saliva con tu hombro
Sometimes I hate you dijo Candy
Es por eso que me recuerdas?
Es ahora que así te sientes cuando admiramos a los mimos personajes
Cuando admiramos el mismo amor
Corres y corres lejos de mí
Corro y me dirijo a ti
No como ensalada, odio a los hippies, sólo quiero estar contigo
No como ensalada, odio a los hippies, sólo quiero estar contigo
Y siempre fuimos estos dos
Los dos que no éramos uno solo, pero si un espejo
Un brillante espejo con sus secretos de magia
Ven y deja que tome tu mano una vez más
Vamos que traigo cobijas, comida y almohadas en la cajuela
Y la canción terminó
miércoles, 21 de octubre de 2009
Cuando la gravedad determina tu tiempo de vida
Y arroja una moneda al aire... lo que pase después de eso, así se quedará.
"Empiezas tu vida, pasan unos años, los primeros y ya tienes cierta consciencia de lo que puede ser tu vida; pronto yo tuve mi hipótesis. Te limitas un poco, te impulsas otro poco por otra parte y listo, ahí estás, tú y tus oportunidades de ser feliz. Pierdes unas cosas que nunca debiste perder; ganas menos de lo que merecías y ¡Bam! Te encuentras en donde nunca siquiera podías imaginar. Siempre escuché decir a la gente que la vida daba vueltas, que no la podías detener; supongo que terminó siendo cierto. ¿Cómo termine aquí? La verdad es que hay dos respuestas que podría dar y nada más: es una larga historia, o; no tengo idea. Como sea, ahora no importa, a menos que saliera de esta y me dedicara a dar seminarios de `cómo llegar a donde nunca imaginaste, sin que esto signifique algo bueno´. El título por sí solo es malo. En un momento tienes diez años pidiéndole a una niña que sea tu novia, te rechaza, y al siguiente tu vida se demorona, manejas mal la situación y estás a tres segundos de perderlo todo. Una buena razón para odiar tu vida o autocompadecerte y está listo; es todo lo que necesitas... Así que, ¿Qué voy a hacer si salgo de esta? Una moneda no tarda tanto en caer..."
"Empiezas tu vida, pasan unos años, los primeros y ya tienes cierta consciencia de lo que puede ser tu vida; pronto yo tuve mi hipótesis. Te limitas un poco, te impulsas otro poco por otra parte y listo, ahí estás, tú y tus oportunidades de ser feliz. Pierdes unas cosas que nunca debiste perder; ganas menos de lo que merecías y ¡Bam! Te encuentras en donde nunca siquiera podías imaginar. Siempre escuché decir a la gente que la vida daba vueltas, que no la podías detener; supongo que terminó siendo cierto. ¿Cómo termine aquí? La verdad es que hay dos respuestas que podría dar y nada más: es una larga historia, o; no tengo idea. Como sea, ahora no importa, a menos que saliera de esta y me dedicara a dar seminarios de `cómo llegar a donde nunca imaginaste, sin que esto signifique algo bueno´. El título por sí solo es malo. En un momento tienes diez años pidiéndole a una niña que sea tu novia, te rechaza, y al siguiente tu vida se demorona, manejas mal la situación y estás a tres segundos de perderlo todo. Una buena razón para odiar tu vida o autocompadecerte y está listo; es todo lo que necesitas... Así que, ¿Qué voy a hacer si salgo de esta? Una moneda no tarda tanto en caer..."
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